Momento ideal: Aplica la crema inmediatamente después de la ducha o el baño. El calor y la humedad abren los poros y hacen que la piel sea más receptiva a los principios activos y a las notas perfumadas.
Piel húmeda: Seca suavemente el cuerpo con una toalla, dejando la piel ligeramente húmeda. Esto ayuda a sellar la hidratación y permite que la fragancia se "adhiera" mejor a la piel.
Masaje: Toma una pequeña cantidad de producto y caliéntala entre las manos. Aplícala con movimientos circulares desde los tobillos hacia arriba, continuando luego desde las manos hacia los hombros y sobre el busto hasta su completa absorción.
Puntos estratégicos: Insiste en las zonas de pulso (muñecas, cuello, detrás de las orejas, interior de los codos y detrás de las rodillas). En estos puntos, la temperatura corporal es más alta y favorece la difusión gradual del perfume durante el día.